¿Ficción o no ficción? He ahí la cuestión… ¿Cuál es mi estilo? ¿Qué escribo primero? ¿Tienes una historia o información y no sabes cómo escribirla?

Pondría la mano en el fuego a que sí. Y seguro, que te has planteado la duda de en qué tipo de escritura poder comenzar: una novela, un relato, exponer directamente lo que quieres compartir… Te planteas cómo puede será mejor para tu historia: si a través de un relato figurado o de un simple texto informativo.

 
vaso-medio-lleno-con-pez-de-color-nadando

¿Cuál me va mejor?

Como en todo, es una opción a elegir. Y en este caso encontrarás quien ve “el vaso medio lleno o medio vacío”. Cada uno te hablará de lo que mejor domina o lo que más le gusta. Yo, te expondré dos opciones que tendrás que valorar con cuál te sientes mejor.

Hay dos tipos de lectura básica: Ficción o no ficción.

¿Cuál es la diferencia entre ellos?

Uno nos ayuda a conocer información, tal vez posibles soluciones; el otro, a disfrutar de ella metiéndonos en el escrito, participando de la trama.

chica-sentada-en-escritorio-escribiendoLo primero que debemos hacer es pensar qué nos gusta leer y cómo nos gustaría comenzar que nos encontremos cómodos. ¿Tal vez en algo imaginativo, creativo, que deje volar nuestra mente? ¿O lo que queremos es escribir sobre algo que conocemos y dominamos, e ir sobre seguro?

Lo primordial, lo que nunca debemos obviar, es lo que nos dicta nuestro corazón: ¿Qué es aquello que más no llama? ¿Qué, realmente, es lo que nos gustaría escribir y cómo quiero transmitirlo?
 
Me gusta pensar en tres tipos de escritura básica para quienes comienzan en esta aventura:

  • Hay escritores cuya pasión es crear historias, vivir vidas imaginadas o deseadas, exponer un mundo íntimo y fascinante. Evidentemente, estas personas se decantarán por algo de ficción: novela, relatos, cuentos, etc.
  • Otros quieren expandir sus conocimientos, aquello que dominan y que creen, puede ser útil a otros. Puede ser que hayan descubierto algo importante en su profesión o conocimiento, que pueda ayudar a otros a ahorrar tiempo, esfuerzo y dinero. En ese caso, lo mejor es la no ficción: relato, ensayos o artículos (tanto de revista, periodísticas o de blog).
  • Hay escritores de este segunda opción que optan por formar un híbrido: cuentan una historia, casi novelada, pero en ella la trama y el argumento trata sobre un tema cotidiano e informativo.

 
¿Con cuál comienzo, que me resulte más fácil?

Si aún no tienes muy claro sobre qué centrarte —los temas pueden ser muy amplios y hay que especificar—, piensa en qué eres bueno, en qué destacas, en cuál es tu experiencia o vivencia, sobre cuál de tus conocimientos puedes hablar con seguridad y confianza… 

bombillo-con-un-faro-dentroLa ficción es crear historias vívidas, imaginadas o deseadas, documentadas… Nos permiten exponer un mundo íntimo y fascinante, relajarnos y vivir la historia como nuestra; incluso a identificarnos en situaciones o personajes, como la novela, relatos, cuentos, etc.
Si te sientes identificado con este tipo de relatos, tu pasión es crear historias, y disfrutas creando posibilidades, es que te encuentras cómodo en la escritura de ficción.

¿Qué puedes hacer para centrarte en tu tema entonces? Hazte una serie de preguntas que te permitan conocer mejor tu escrito:
 
¿Qué quiero contar?
¿Cuáles son mis personajes?
¿Me apasiona este tema? ¿Me apasiona este argumento? ¿Me conmueve la historia?
¿A qué público quiero dirigirlo? ¿Cuál puede sentirse atraído por la historia?
¿Qué espero transmitir con este libro? ¿Con qué se identificará el lector?
¿Cuáles son las emociones que quiero transmitir con él? 

libreta-con-bolígrafo-sobre-élEn la no ficción por otro lado, puede ser un relato, ensayos o artículos (tanto de revista, periodísticas o de blog), con la idea de expandir tus conocimientos, opiniones, aquello que dominas y que crees que puede ser útil a otros.

Te gustará más si lo escribes como si le explicaras lo que sabes a un amigo. Puede ser que hayas descubierto algo importante en tu profesión o conocimiento, que pueda ayudar a otros a ahorrar tiempo, esfuerzo y dinero. Con estos textos exploramos, aprendemos, nos informamos, mejoramos personal, social o laboralmente, se dan testimonio o nos previene sobre algo.

Este tipo de escritura es más para quien quiere tratar un tema que conoce, una información válida y útil sobre un tema social y actual, quien quiere comunicar sus conocimientos y experiencias, o cree que su relato puede ser de ayuda para otras personas en su misma situación o dificultad; incluso para quien sepa muchísimo sobre un tema que le sirva de entretenimiento u ocio.

Las preguntas que pueden ayudarte a centrar mejor tu idea, varían en esencia. Serían de este tipo:

¿Sobre qué quiero escribir? ¿Qué sabes que otra persona pagaría por saber?
¿Cuál es el objetivo último para escribirlo?
¿Qué lo que le hace diferente a los demás?
¿Qué quiero transmitir con él? 
¿Qué beneficio aporta su lectura?
¿Cuál es el tipo de lector que quiero?
¿Con cuál de las dos posibilidades haz contestado con más fluidez y soltura? ¿Con cuál de ellas no has dudado?

Como ves, las cuestiones a pensar son diferente entre ambas opciones.

 Pero, por ahora, haz una pequeña reflexión:

Lo que cuenta es escribir con el corazón, luego con la cabeza.

mano-sosteniendo-un-corazón

Te aseguro que es verdad. Esa, posiblemente, puede ser tu via de acción. Hagas lo que hagas, escribe con pasión: sobre lo que te gusta, lo que te hace perder la noción del tiempo, lo que conoces bien y disfrutas compartiendo con los demás.

No es qué escribas, sino cómo lo escribas

Esto te lo puede rebatir algunos escritores o críticos muy puristas, aunque, en cierto modo, pueden tener razón; sin embargo, no dejan de ser opiniones. Y de todas formas, lo que debes tener en cuenta es lo que es válido para tí. Si lo que expones, lo haces de corazón y con pasión, es eso lo que transmitirás en tu texto, mucho más que aquello de lo que informas en él.

Y, en el caso de que le quede por mejorar el escrito para transmitir esa pasión, siempre hay claves, cursos o dinámicas para mejorarlo. Pero siempre debes partir desde el enfoque que para tí sea más fácil y cómodo.

Qué diferencia hay entre ficción y no ficción

Llegar a cinco veces más lectores